Víctor Íñiguez Márquez fue uno de los nombres destacados de la historia deportiva de Ceuta, especialmente por su vinculación con el balonmano. Maestro de profesión, jugador, entrenador nacional y responsable público del deporte, dedicó buena parte de su vida a impulsar la actividad deportiva en la ciudad.
Falleció en septiembre de 2021, a los 78 años, en Almería, donde residía después de su jubilación. Su trayectoria fue recordada por los medios locales, las entidades deportivas y antiguos compañeros.
La carrera profesional de Íñiguez estuvo ligada durante muchos años al colegio San Agustín de Ceuta. Desde el ámbito educativo comenzó a fomentar el balonmano entre los jóvenes, en una época en la que este deporte alcanzó una notable popularidad en la ciudad.
Durante las décadas de los años setenta y ochenta, el balonmano ceutí vivió una etapa especialmente importante. Los equipos locales reunían a jugadores, entrenadores y aficionados que contribuyeron a consolidar una tradición deportiva que todavía recuerdan muchos ceutíes.
Víctor Íñiguez fue uno de sus protagonistas: jugó, entrenó y obtuvo el título de entrenador nacional. Su trabajo contribuyó a la formación de jóvenes deportistas y al crecimiento de esta disciplina.
Con el paso de los años, Íñiguez asumió responsabilidades en la gestión pública. Fue viceconsejero de Deportes y director gerente del Instituto Ceutí de Deportes (ICD), organismo encargado de impulsar y coordinar buena parte de la actividad deportiva de la ciudad. También fue diputado en la Asamblea de Ceuta durante la legislatura 2007-2011.
Javier Ávila Rivera, presidente de la Federación de Tenis de Mesa de Ceuta, escribió un homenaje tras su fallecimiento en el que recordó su participación y respaldo a acontecimientos como la Copa del Rey y de la Reina de tenis de mesa, campeonatos de España en edad escolar y encuentros internacionales. También destacó su apoyo a las escuelas deportivas y a los equipos ceutíes que competían en ligas nacionales.
3. La Medalla de Bronce al Mérito Deportivo
Uno de los reconocimientos más importantes que recibió fue la Medalla de Bronce al Mérito Deportivo, concedida en 2008 por el Consejo Superior de Deportes.
La distinción reconocía su trayectoria profesional y su contribución a la proyección nacional e internacional del deporte español.
4. Su relación con Juan Manuel Beltrán «Rocky»
Víctor Íñiguez perteneció a la misma generación histórica del balonmano ceutí que Juan Manuel Beltrán Fernández, conocido como «Rocky».
Ambos aparecen mencionados entre los nombres que protagonizaron la época de mayor auge de este deporte en Ceuta, junto con Manuel Navas, Juan Mur, Pepe Benítez, Emilio Fernández Maese, Mekki Ahmed Mekki y Mohamed Hamido.
La historia de ambos ayuda a comprender cómo el balonmano ceutí se desarrolló gracias a una combinación de clubes, centros educativos, entrenadores y responsables institucionales.
5. Sus últimos años y su fallecimiento
Víctor Íñiguez falleció en septiembre de 2021, a los 78 años, en Almería, ciudad en la que residía con su familia tras jubilarse y retirarse de la vida pública. Las noticias publicadas entonces señalaron que llevaba varios años afectado por una enfermedad degenerativa.
En diciembre de 2022, la Gala del Deporte de Ceuta le dedicó el Trofeo Mariano Díaz Mesa, en la categoría de trayectoria deportiva de una persona fallecida. Fue un reconocimiento póstumo a su contribución al deporte de la ciudad.
La importancia de Víctor Íñiguez en la historia de Ceuta se explica por su recorrido en tres ámbitos:
La educación: su trabajo como maestro en el colegio San Agustín y su labor de promoción deportiva entre los jóvenes.
El balonmano: su trayectoria como jugador y entrenador nacional durante una etapa fundamental para este deporte en la ciudad.
La gestión pública: su labor como viceconsejero de Deportes y director gerente del ICD, apoyando competiciones, federaciones y clubes de distintas disciplinas.
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